de Sarita con carigno

jueves, julio 20, 2006

61 de Carigno.

Si es verdad eso que dicen que la gente vive mientras los recordemos, ayer el Emperador de los Carignos cumplió 61 agnos.
Ahora que estoy en mi fase clara, me atrevo a mirar parte de lo ocurrido en la oscura. Tuve rabia, mucha rabia (quizás aun la tengo) y no porque no tuve el amor de padre (Dios sabe que tengo al mejor padre subrogantes) sino porque siento que ahora pudo ser nuestro momento, así, de adultos, dejando atrás el adiestramiento, es ahora cuando entiendo más y exijo menos, es ahora cuando necesito su consejo de amigo (creo que solo de adulto se puede ser amigo de los padres), es ahora cuando dejo de temerle y empiezo solo a necesitarle, es ahora cuando por fin voy rumbo a conseguir algo de lo que estaría orgulloso...tuve (tengo) rabia de no verlo más y que no haya método de trasporte capaz de traerlo de visita al país del hielo (ojala los japoneses en un par de agnos me sorprendan), de mostrarle mi casa, de presentarle a mi príncipe celeste, de tomar cerveza (aunque supongo que tal vez preferiría una piscola).
Feliz cumpleagnos papá! y como dijo Pink Floyd no sabes como me gustaría que estuvieras aquí.

miércoles, julio 12, 2006

Mi gran Carigno por María Mognito

De la época del jumper que conozco a la María y en los últimos agnos del cole nos empezamos a ser ”the real amigas” y no porque nos juntase los mismos intereses académicos, (ella buena pal bla bla y yo para las ecuaciones) sino que por suerte.
Nuestra amistad sigue creciendo a pesar de los cambios de casa de estudio, de estado civil, de continente, pero por sobretodo esta creciendo por y a pesar de nosotras mismas, porque tal como nos reímos con una complicidad exclusiva, nos agarramos del mogno de una forma única también, donde claramente ella siempre tiene ventaja, créanme que frente a la a la verborrea de un jurista es difícil ganar en una discusión.
Es encantadora, con esa capacidad sorprendente de hacer amigos donde sea (Dios sabe que los hace en los lugares más insólitos). Es tan entretenido tener laaaaargas charlas con ella, porque gracias a su inteligencia exquisita podemos hablar, de moda, de lo divino, de lo que importa, de lo que no tanto, de nosotras, de los otros, de farándula, de política, de... y al final elaboramos soluciones para acabar con la hambruna mundial y que usar en la noche del sábado.
En mis penas, la Maria pone el bálsamo de la palabra sabia, en mis proyectos el aliento para no desanimar a mitad de camino y mis alegrías las siente como propias.
Y si, tuve suerte, mucha suerte de contar con el carigno de María Mognito.