de Sarita con carigno

lunes, febrero 13, 2006

Sarita antes de ayer.

Cuando era literalmente una Sarita, tenía los ojos enormes, con pestagnas tan largas que debía cepillarlas todas la noches antes de ir a dormir. No eran una nignita fea, pero ahora entiendo la decepción de todos al comprobar en mí, que la belleza no siempre es un bien heredable.
Vivíamos en una casa grande y granate, con dos habitaciones al fondo de un pasillo interminable, donde se nos prometía que cumpliríamos condenas larguísimas de 5 minutos si cometíamos desacato al hogar.
Mi padre, aunque tenía muchas cosas del Che Guevara como: ideología, profesión y mostacho, en mi casa practicaba su propia dictadura, y fue así como hasta los 8 agnos de edad crecí teniéndole miedo y admiración, pero por sobre todo confianza, yo tenía la certeza de que no había nada que no supiera, nada que no dominara, nada que no pudiera solucionar; para mí era todo poderoso y omnipotente, solo que al tercer día no resucitó (aunque secretamente aún espero que suceda, algo así como de verdad creer que “la fuerza” no existe).
Hace un tiempo pasé por enfrente de la casa granate y caí en cuenta que no era ni tan grande, ni tampoco granate y que nunca volvería a sentir la seguridad de los 8 de edad.

martes, febrero 07, 2006

Hola, Soy Sara.


Hola Soy Sara... Sarita para los amigos. Vivo en el país del Hielo y a pesar de que no nací de hielo, con el tiempo ya tengo el pelo blanco y la sonrisa congelada. Me casé con mi Príncipe celeste, quien abdicó para enlazarse conmigo; porque si bien es cierto pertenezco a la dinastía de los Carignos del sur de Espagna, y muy a pesar de algunos miembros de mi familia; no somos un clan pura sangre. Mi hogar temporal esta ubicado en uno de los suburbios de Kälteburg, en un tercer piso de un edificio cuadrado y feo pero muy pulcro y funcional. De mi ultimo aniversario recibí a mi perro “Perrito” a quien yo inscribí como “Perrito von Carigno”, Perrito es mío y me rehúso que lleve el apellido de mi marido, porque si, acá todo esta reglamentado y así como todo, también los perros deben estar empadronados con nombre y apellido, de esta forma cuando se manden una cagá, saber a quien llevarle la mierda para que se haga cargo.